Duranguenses viven una noche felina

Espectáculos JOSÉ A. RODRÍGUEZ

La luna ‘Jélica’ brillaba sobre un callejón. Había escondites por doquier, pasadizos “secretos” por donde salían gatos inesperadamente: de arriba o abajo, de la derecha o la izquierda, de una orilla o del fondo.

Duranguenses viven una noche felina

15 fotos, La luna ‘Jélica’ brillaba sobre un callejón. Había escondites por doquier, pasadizos “secretos” por donde salían gatos inesperadamente: de arriba o abajo, de la derecha o la izquierda, de una orilla o del fondo. »


cats

Consiguieron poner al público de pie.

Los gatos se robaron el corazón de los asistentes.

Más que una reunión ‘Jélica’, llevó a reflexionar sobre las segundas oportunidades.

Fueron los protagonistas de la velada.

De vez en cuando se paseaban entre las butacas con una agilidad admirable.

Gatos criminales, “don Juanes”, traviesos, sabios, jóvenes, viejos, atrevidos, reservados, desahuciados, atados al pasado y de personalidades inimaginables.

Con potentes voces, se presentaron uno a uno entre jazz, blues y otros géneros.

La cuarta pared se rompió. Los actores hicieron del público un personaje más.

Pronto, con esa agudeza que los caracteriza, se dan cuenta que hay humanos observándolos.

En dicha reunión, su líder elegiría al felino que tendría la oportunidad de renacer, de conseguir una nueva vida ‘Jelical’.

Los gatos celebraron su reunión anual.

El Teatro Ricardo Castro se convirtió en el punto de encuentro de la tribu de los gatos ‘Jélicos.

Los enérgicos acróbatas, bailarines y actores abrazaron al público duranguense en la primera de dos funciones del sábado con una de las historias más populares en las artes escénicas.

Tan atrapantes que en ratos hacían olvidar que eran humanos, que se trataba del elenco del musical ‘Cats’ que había regresado a Durango como parte de su gira nacional.

Felinos enormes, de infinitas razas. Juguetones, coquetos y sutiles, discretos y misteriosos.

Comentarios

Fotos más vistas