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Gómez Palacio y Lerdo

CRÓNICA LERDENSE

PADRE LUCAS CERVANTES ARÁMBULA

JOSÉ JESÚS VARGAS GARZA
CRONISTA OFICIAL DE LERDO, domingo 10 de marzo 2019, actualizada 8:49 am


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Un Sacerdote Santo de Coyote, Coah.


Primera Parte


Nuestro amigo Cronista de San Juan del Río, Prof. Esbardo Carreño, me pidió informes en el mes de octubre del año del 2008, relacionados a datos del sacerdote Lucas Cervantes Arámbula, quien llegó a la Comarca Lagunera y en especial a la ciudad de Lerdo, Dgo. en el año de 1910, en pleno tiempo de la Revolución Mexicana. El motivo fue porque se tenía pensado levantar un altar de muertos en su memoria del prelado para el día 2 de noviembre del año mencionado. Esa petición la recibió Esbardo de la poetisa lerdense Rosa María Veloz, muy estimada en la cultura de Durango capital. Rosita había oído por sus padres o familiares de Ciudad Lerdo, que comentaban del Padre, ilustre personaje que prestó sus servicios religiosos en la Parroquia del Sagrado Corazón de Jesús de Ciudad Lerdo, y en esa estancia había atendido a niños huérfanos hijos de los revolucionarios; a quienes los albergó en un orfanato que fundó el prelado que se localizó por la calle Coronado, entre Guerrero e Hidalgo de Lerdo.

Como me parecieron interesantes las actividades de apostolado del reverendísimo padre Lucas, anduve indagando con personas adultas con la posibilidad de que estuvieran enterados o escuchado algo sobre él; como en la ciudad de Lerdo es una tradición que se conozcan las familias por ser su centro urbano de poco tamaño, unos familiares míos me contaron que quien podría darme datos era el Sr. José Ramírez. Y así fue, quien además de conocido Ramírez (+) era amigo del autor, lo cual me permitió ubicarme sobre la indagatoria del Padre Lucas. Muy amablemente en la entrevista me detalló que, sí se acordaba del Padre Lucas, porque su papá don Jesús de igual apellido, le informó que su esposa Julita, tenía parentesco familiar con el prelado y por lo tanto llevaron una muy buena relación, en vista de que uno como el otro se visitaban.

El Sr. Pepe Ramírez, me dio razón de que el Padre Lucas Martínez Arámbula, no me ratificó que estuvo en Lerdo, pero sí me comentó que estuvo prestando sus servicios religiosos como párroco en la Parroquia de nuestra Señora de Guadalupe del pueblo de Coyote, Municipio de Matamoros, Coah. De acuerdo con esa información me avoque a visitar al pueblo de El Coyote, Coah. la realice el día 18 de octubre del año 2008. Para esto invite al historiador torreonense el C. P. Enrique Gómez Dena, quien aportó su vehículo. Así fue como nos dirigimos al norte de Torreón, Coahuila por la carretera que va a San Pedro de las Colonias. Pasamos varios poblados por la autopista, y al llegar al puente del río Nazas que se denomina el Cuije, continuamos a la derecha y tomamos una carretera, donde están instaladas desde fábricas, escuelas y algunos otros negocios. Coyote Coahuila es un pueblo que no había visitado desde hace 47 años, el cual se haya muy transformado. Al llegar al centro del pintoresco lugar, de inmediato por la calle principal nos sorprendió la flamante parroquia, con su torre y su reloj, remodelado el edificio en el año del 2003, mostrando su fachada con arquitectura neoclásica.

En ese entonces, estaba de párroco de la iglesia el Presbítero Jorge Soto, a quien aborde presentándome, y de inmediato le lance la flecha. Padre ando en busca de datos históricos del Padre Lucas Cervantes; pero con todo respecto y con alguna desconfianza, me dice: no tenemos nada del sacerdote. Y seguí insistiendo --Padre me interesa mucho saber la historia del prelado--- en este momento no tengo tiempo porque voy a salir, vengan de entre 8 días con mucho gusto los atenderé. Pero ya habíamos capturado varias fotografías y entramos al interior de la iglesia, la cual encontramos muy limpia y reluciente, con su mobiliario nuevo y esculturas de santos muy bien ubicadas; en el altar mayor la imagen de la Santísima Virgen de Guadalupe. Con sigilosa actitud y la experiencia de mi compañero Enrique, le dije, ahí está la secretaria, vamos a verla, y rápidamente nos presentamos con la amable Señorita Norma Leticia Rivera García, quien nos atendió con gran cordialidad, y le informamos de nuestro objeto de la visita, quien nos respondió, si, muy bien ya el padre Jorge me dio instrucciones para que dentro de 8 días los atendiera.

Por estar ligado la historia del padre Lucas Cervantes con el terrateniente de origen alemán don Andrés Eppen, es necesario contarles que en terrenos de la Hacienda de San Antonio del Coyote, se encuentra ubicada la Parroquia de la Santísima Virgen de Guadalupe, finca que formaba parte de las tierras del gran latifundio de la Sra. Luis Ibarra Vda. de Zuloaga. Andrés Guillermo Eppen, fue hijo de Federico Eppen y Carlota Guillermina Aschenborn. Federico radicaba en la Ciudad de México y se dedicaba a las empresas bancarias, por eso que Andrés nació el 13 de julio de 1840 en la capital de la República, pero descendiente de padres de ascendencia alemana. Fue así que Andrés a la edad de dos años, fue enviado junto con su madre y sus hermanos Juan, Luis, Esteban y Margarita para residir a Francfort, Alemania. Andrés Eppen. En esa ciudad alemana, Andrés Eppen se inscribe en una academia militar, y a los 17 años de edad decide regresar a la Ciudad de México. Tocándole en esta Ciudad la Guerra de la Intervención Francesa, y Eppen logra ingresar en el Ejército Liberal del Lic. Benito Juárez, donde llega al grado de teniente.

Con el triunfo de la República, sus frutos como militar fueron elementales pues recibe emblemas y el grado de Capitán, cambiando su residencia a la Ciudad de Durango, donde solicita su baja. Después de la capital duranguense se traslada a Mapimí, Dgo. cuando sólo tenía 22 años de edad, dedicándose en ese pueblo a la agricultura, al comercio y a la minería. En su estancia en Mapimí, Andrés Guillermo, conoció a una lagunera, la Señorita Antonia Zúñiga de 20 años de edad, que lo cautivó y con la cual contrajo matrimonio ahí mismo el 3 de marzo de 1862. La joven pareja pasaría a residir posteriormente al pueblo de Sapioriz (Durango), acompañándolos su primer hijo Jesús Eppen Zúñiga, que había nacido el 23 de febrero de 1863 en Mapimí. Poco después viene a engrandecer a la familia: con Guadalupe nacida en Sapioriz, el 17 de julio de 1864. María, en 1866; Juana, el 1 de septiembre de 1871.

De Sapioriz, Andrés se traslada con su familia a la Villa Lerdo de Tejada, donde residía en ese entonces su madre Carlota Guillermina, y tuvo la fortuna de conocer en está Villa, a los funcionarios de la Casa Rapp Sommer, quienes tenían en este lugar sus oficinas y donde fue contratado para trabajar con ellos. Para el año de 1879 Andrés Eppen se encontraba en Torreón, Coah. como apoderado substituto de Walterio Hermann de la casa Gutheil y Cía. Siendo Andrés Guillermo Eppen pieza clave para los cambios que sufrieron todas estas propiedades. Así fue como los dueños de la empresa Rapp Sommer y Cía., casa sucesora de Gutheil y Cía., apresuraron los contratos de compra-venta para la regularización de la propiedad de la hacienda del San Antonio del Coyote, incluyendo también la del Torreón, en el mes de febrero de 1886. La hacienda del Coyote comprendía los predios conocidos como Solima, El Hormiguero, Guadalupe, Purísima, Granada, Solís y el Torreón y los anexos: El Tajito, San Luis y San Antonio de los Bravos. Más adelante Eppen fue propietario de varias haciendas, una de ellas la denominada Hacienda de San Antonio del Coyote, siendo la más prospera, lugar que tomó como centro de operaciones y logrando construir el casco o llamada casa grande.

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