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EDITORIAL

Día Internacional de la Madre Tierra: caos climático y un rayo de luz

A la ciudadanía

MANUEL VALENCIA CASTRO
miércoles 24 de abril 2019, actualizada 8:00 am


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El pasado 22 de abril se conmemoró el Día Internacional de la Madre Tierra; un nuevo ciclo perfecto recorrió nuestro planeta ocasionando cambios que se acumulan en los seres vivos, tanto en lo individual como en sus comunidades, dejando huellas y marcas imborrables que ya no desaparecerán. Millones de cosas pasaron, muchas de ellas grises, tristes, tóxicas; otras brillantes, luminosas, llenas de esperanza. Es extraño, o al menos eso me parece, que el tiempo generado por los movimientos cíclicos de rotación y traslación de la tierra se expresen en los individuos de muchas especies como la nuestra, de una forma lineal de ida y vuelta (subir y bajar sin retorno).

Aunque las cosas cambian cuando se ponen en el contexto de una población: el nacer y el morir se convierten en tasas de natalidad y mortalidad, fuerzas que pueden mantener estable el tamaño de una población por largos periodos de tiempo, o crecer desmesuradamente como una plaga o descender hasta casi desaparecer. La tierra nuestro hogar, es maravillosa y en ella podemos consolarnos, regocijarnos, vivir en paz.

Pero que difícil es lograr que esto suceda cuando nuestra especie le da de "patadas al pesebre", destruyendo su hábitat, su casa. Ahora mismo se puede leer en cerca de cuatro mil artículos científicos, la evidencia que concluye con un alto nivel de confianza "que muchos de los cambios observados en el sistema climático son significativos" y que "dicha evidencia indica que son las actividades humanas, principalmente la quema de combustibles fósiles y la deforestación, las que están ocasionando estos cambios." El entrecomillado fue escrito por el Consejo de Cambio Climático de México en 2013, presidido por el Dr. José Mario Molina, Premio Nobel de Química, y dentro del cual se encuentra el Dr. José Sarukhán Kermez, Coordinador Nacional de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad.

La situación actual de nuestro planeta en relación al cambio climático, se muestra en el informe emitido a finales del año pasado por un grupo de científicos del Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por su sigla en inglés), la información que contiene es tan dura que causó una gran conmoción y bastante preocupación: describe un mundo que experimentará escasez de comida e incendios forestales cada vez más frecuentes, así como la muerte masiva de arrecifes de coral en una fecha tan temprana como 2040, un periodo ubicado dentro del tiempo de vida de la mayoría de la población mundial. Este informe fue el primero en ser encargado por los líderes mundiales conforme a lo establecido por el Acuerdo de París, el pacto de 2015 para combatir el calentamiento global.

Como están las cosas, de continuar las emisiones de gases de efecto de invernadero para 2040 la atmósfera se calentará hasta 1.5 grados centígrados, lo que intensificará las sequías y la pobreza, además, en los polos ya se registra un aumento de la temperatura media de más de 2 grados centígrados, lo cual derretirá el hielo y se inundarán las costas.

Un estudio científico reciente relacionado con el informe mencionado antes, publicado el 5 de diciembre de 2018, en la revista Nature, se demuestra que debido a la reciente alza en emisiones globales, combinada con otros factores como las fluctuaciones naturales de temperatura, podría provocar que las graves consecuencias se adelanten una década, para 2030.

De entre este tumulto de información que describen lo que le ocurre al planeta y la tendencia que lleva, surge un rayo de luz o de esperanza que nos ha llamado la atención a muchos, que ha logrado reunir en Europa a miles de personas de todas las edades, que inició sola cuando se plantó a protestar un viernes frente al parlamento sueco con un cartel que decía "huelga escolar por el clima": se trata de Greta Thunberg, una jovencita de 16 años que es una activista climática, que ha logrado motivar a miles de jóvenes que ahora la apoyan en sus paros de los viernes, bajo la premia de "para que vamos a la escuela si no tenemos futuro".

Es poco lo que yo sé de esta niña, he escuchado sus discursos, vi su entrevista con el Papa, he leído un poco sobre lo que se escribe de ella y me doy cuenta de su gran carisma juvenil, de la claridad de sus discursos y tajantes palabras, esto es parte de lo que les dijo a los representantes políticos que asistieron a la Cumbre del Clima de las Naciones Unidas (Cop24) celebrada en Polonia: "nuestra civilización esta siendo sacrificada para que unos pocos tengan la oportunidad de seguir haciendo grandes cantidades de dinero. Nuestra biosfera está siendo sacrificada para que la gente rica de países como el mío puedan vivir en lujo… Hasta que no empecéis a focalizar entre lo que es necesario hacer y lo que es posible hacer no habrá esperanza.. No podemos resolver una crisis sin tratarla como una crisis, si las soluciones dentro del sistema son imposibles de encontrar quizás deberíamos cambiar el sistema."

Nos encontramos frente al surgimiento de un nuevo liderazgo ambiental global, inesperado, sin recursos, sin relaciones políticas, pero con una visión formidable que sabe de la incomunicación entre los políticos y los científicos, joven, valiente, con gran sensibilidad a los problemas socioambientales, con una sólida base moral y ética, y fuertes convicciones.

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