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Finanzas

La secuela más esperada

"Rápido y Furioso" hizo que el Toyota Supra ganara una gran cantidad de aficionados

AGENCIAS
CIUDAD DE MÉXICO , miércoles 22 de mayo 2019, actualizada 8:35 am

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Hace 40 años se presentó el Toyota Supra en el mercado estadounidense. Sin embargo, reconocido por la propia marca japonesa, este vehículo no gozaba de una gran popularidad entre el público sino hasta el estreno de una película de acción.

En 2001 la primera entrega de la saga "Rápido y Furioso" hizo que el Toyota Supra ganara una gran cantidad de aficionados alrededor del mundo por la aparición del modelo denominado internamente como A80.

Para desgracia del nuevo grupo de amantes del Supra, dicha plataforma generacional llevaba siendo fabricada desde 1993 y, para 2001 solo le restaba un año de producción.

Como consecuencia, al cese de su fabricación, este modelo gozó de una gran valoración en el mercado de reventa y de un carácter mítico por sus prestaciones a un precio accesible.

De acuerdo con Ed Laukes, vicepresidente de marketing de Toyota en Estados Unidos, desde hace más de 18 años la presión y compromiso de construir el nuevo Supra los llevó a tomar una actitud de reserva en el proyecto y, por el contrario, esperar al mejor momento para producirlo de nueva cuenta.

Son muchas las razones por las cuales Toyota ha esperado hasta 2019 para revivir al Supra en el escenario global.

PRODUCTO DE LA PASIÓN

Algunas de las creaciones más legendarias en la historia de los autos residen en impulsos pasionales que dejaron de lado el tema de los negocios.

Sin este mismo impulso, Ferruccio Lamborghini no hubiera creado una compañía para intentar derrotar a Ferrari y, en ese mismo sentido, el legendario GT40 de Ford no hubiera visto la luz de la producción sin el ánimo americano de vencer a los italianos en Le Mans.

De esta misma manera, se concreta la idea de del nuevo Supra para Toyota. Según Tetsuya Tada, ingeniero responsable de este modelo, la encomienda de revivir a este modelo surge de los deseos de Akio Toyoda (CEO global de la marca japonesa) por no quedarse atrás contra los alemanes.

En la presentación del nuevo Supra, Tetsuya Tada nos contó que Akio Toyoda sentía una gran frustración cuando se encontraba en el circuito de Nürburgring (manejando su A80 de uso personal) a altos directivos de BMW, Porsche y Audi probando los superdeportivos que, en un corto plazo, iban a lanzar a la producción.

Decidido a deshacer la idea de que todos los productos actuales de Toyota son ajenos a un ambiente de pista, Akio Toyoda envió a Tetsuya Tada a la oficinas de BMW en Munich para desarrollar, en conjunto con la marca alemana, un nuevo vehículo deportivo que, luego de seis años, cristalizaría bajo el nombre de Supra.

COLABORACIÓN DE GRAN ALCANCE

Desde su presentación en el Auto Show de Detroit de este año, uno de los elementos que más se le recriminó a Toyota con este modelo fue la fuerte similitud mecánica con el BMW Z4 actual. Ambos comparten plataforma y un tren motriz compuesto por un propulsor de tres litros y seis cilindros en línea y ambos ejemplares están acoplados de manera exclusiva a una transmisión automática de ocho velocidades.

Sin embargo, más allá de estos elementos (no menores), el BMW Z4 y el Toyota son coches completamente distintos o, bien, sirven a propósitos muy diferentes. Dada la naturaleza que llevó a crearlo, el nuevo Supra fue desarrollado de manera intensiva en la pista. Por esa razón, el equipo de Toyota utilizó como laboratorio de pruebas el mítico circuito de Nürburgring para poner en un punto ideal el desempeño del nuevo deportivo.

De hecho, gracias al gusto que tiene Akio Toyoda por correr en este circuito (y por el deseo personal que quería cumplir), la producción de este modelo no se autorizó sino hasta que el CEO de Toyota considerara, luego de manejarlo, que estaba listo para su fabricación.

LA HORA DE LA VERDAD

Para manejar el nuevo Supra Toyota, los especialistas viajaron a Middleburg, Virginia; un lugar tranquilo ubicado en el sur de los Estados Unidos que, de manera inicial, encuentra poca justificación como escenario para mostrar un auto tan emocionante.

A pesar de la agradable vista de los bosques de esta región, el sentimiento de frustración crecía a medida que los especialistas manejaban, pues en este ambiente era difícil saber si el nuevo Supra era digno de ser manejado en una película de acción o si los estándares de Akio Toyoda para autorizar su fabricación eran muy bajos.

Para fortuna de su avidez de velocidad, la ruta programada tenía como punto medio la pista de carreras denominada "Summit Point Raceway". Este es un circuito de no más de dos kilómetros de longitud pero con un trazado que justifica el porqué de la develación del Supra fue en este rincón estadounidense.

Esta pista está compuesta por una serie de curvas cerradas y rectas que comprometen los reflejos del conductor para poner atención en el manejo, pues las áreas de escape son mínimas y un pequeño error podría costar un aparatoso accidente contra los muros de contención.

En este entorno, el Supra superó las expectativas pues, de manera contraria a la generación pasada, el modelo no es simplemente un buen ejemplar en aceleraciones vigorosas para un "arrancón" sino uno de los autos más refinados para manejo en pista.

El pasar tantas horas en el Nürburgring le pasó una factura positiva al Supra y los hace suponer que, de la colaboración con BMW, Toyota sacó la mejor parte.

En este modelo se entiende a la perfección el concepto de que la potencia del motor no sirve de mucho si no es acompañada de una configuración que privilegie el equilibrio del peso, la dirección del auto y el comportamiento de la suspensión en cada curva.

La influencia de la retroalimentación alemana ha ayudado a dotar a este modelo de una distribución de peso de 50:50 entre la parte trasera y delantera; lo que ha beneficiado a la manera en la que el Supra se maneja.

Una vez configurado en "Sport Mode" el acelerador se vuelve más sensible al pulso del pie y la aceleración es inmediata para salir de curva de manera rápida o, bien, alcanzar altas velocidades en las rectas.

Si bien sería interesante la presencia de una transmisión manual en un modelo con manejo tan divertido, el acoplamiento de la caja automática de ocho velocidades cumple satisfactoriamente a la respuesta requerida.

Luego de casi dos horas (con pausas) manejando el Supra en el Summit Point Raceway, los especialistas ganaron más confianza en sus habilidades y los alcances del modelo. Esto no es coincidencia ni una virtud fortuita, pues de acuerdo a Tetsuya Tada, uno de los objetivos en el nuevo Supra es que sea disfrutable para pilotos expertos y también para conductores primerizos.

"Desde el inicio de su configuración, se claro que no tenía sentido desarrollar un nuevo Supra si éste iba a ser imposible de controlar.

El objetivo se cumplió por encima de las expectativas de los especialistas y disfrutaron el nuevo Supra como un vehículo honesto que, a pesar de sus limitantes en su potencia, aprovecha todas sus herramientas para que el conductor pase un buen rato a bordo del auto.

Este modelo llegará a nuestro país entre agosto y septiembre del año en curso. A pesar de que en Estados Unidos se ofrecerá de manera inicial en tres versiones que se distinguen por el equipamiento, en México sólo se pondrá a la venta la versión tope de gama.

Esta opción tiene un valor de 50 mil dólares en el mercado norteamericano y es probable que la conversión a moneda nacional no sea tan lejana su precio en México.

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